O apostará en un par de meses, porque va a llevar windows 8. Menuda noticia, pensaréis, Lenovo apostando por un perfil de usuario no-doméstico, corporativo, y en sus necesidades específicas. Lo triste del caso es que hemos llegado a tal extremo de desinformación que, en medios técnicos, hay que explicar las necesidades corporativas en 2012.
Hace poco más de un año Lenovo sacó su thinkpad tablet, un equipo basado en Android. Tenía algunas cualidades muy positivas, como la calidad de componentes y su robustez (sin ser rugged). Pero Android no es un sistema operativo pensado para el usuario corporativo, sino para el consumidor, y por más que aprovecharon su característica libre y abierta para adaptarlo, Android hoy en día da para lo que da. Y que Google no haya apostado en serio por el usuario corporativo es una curiosidad tan grande que algún día hablaremos de ello.
Sea como fuere, en The Verge han anunciado el próximo lanzamiento del thinkpad tablet 2. Montará la próxima generación de Atom, los núcleos duales Clover Trail, 2 Gb de RAM y un SSD de 64 Gb. No sorprende que no quieran competir con el iPad en su terreno, y de hecho presentan el equipo como un dispositivo con una orientación real a las necesidades de las corporaciones. Vedlo por vosotros mismos

Habrá quien no esté de acuerdo conmigo, pero me temo que no hay mucho que rascar: el usuario corporativo no necesita retina display, por mucho que pueda presumir de ella. Mucho antes que eso, necesita ante todo correr sus aplicaciones Win32, muchas de ellas creadas para la organización. También necesitará el resto de la lista de ventajas que se citan, desde soportar active directory, políticas de grupo, gestión corporativa del cifrado, gestión de las aplicaciones instalables, Mirror por RAID externo… algo que se da por supuesto en sobremesas y portátiles, y que ayuda tanto a asegurar el trabajo y rendimiento del empleado como la gestión del equipo por parte de los responsables de sistemas
Esto, como véis, está en las antípodas de la estúpida y problemática rebelión de los lusers que, desde su asombrosa ignorancia, lo presentan como la revolución computacional (perdón, post-computacional): el Bring Your Own Device o BYOD. Traer tu propio equipo (preferiblemente, iPad), y ya que estás, pues también pones la cama. De los inconvenientes del BYOD ya hablé en otra parte.
¿Qué es lo que ocurre con el BYOD, o con los intentos fallidos de emplear dispositivos orientados al consumidor final como herramientas corporativas? Pues que no están diseñados para implementar las políticas de seguridad y gestión de toda organización seria, y no pueden implementarlas porque son appliances: dispositivos cerrados, no generalistas, con un reducido margen para la gestión.
Por más que al lúser encorbatado y de reloj caro en la muñeca le pueda fastidiar no poder sacar un iPad en una reunión de trabajo para el farde (o para no quedarse atrás, que hay reuniones que parecen sesiones de tupperware pero con iPads), si maneja información sensible o confidencial el iPad no es la herramienta adecuada. Si el equipo es propiedad de la empresa (lo que debería ser), tiene que estar sujeto a las mismas políticas corporativas que los demás equipos de la empresa, sin excepciones de ningún tipo.
Este tablet va a permitir que los de sistemas hagan el trabajo por el que se les paga: asegurar que los equipos pueden operar sin problemas en el entorno corporativo y tienen controlado el riesgo de seguridad potencial. Como equipo altamente portátil, puede ser un elemento que aporte mejoras sustanciales en reuniones, sesiones de venta, toma de requisitos y otras situaciones en las que se agradezca el formato: 10 pulgadas, menos de un kilo, imagino que más de 6 horas de batería, etc.
Pensando en el usuario corporativo que toma notas o rellena formularios, creo que la integración del lápiz digital es una ventaja adicional en comparación con los equipos pensados para el usuario final. El usuario no tendrá que usar un lápiz capacitivo y letras tamaño parvulario, sino que podrá emplear el tablet como un trasunto realista de un bloc de papel, con todas las ventajas que le podrá aportar el software que use para toma de notas (OneNote sería el primer candidato para usuarios corporativos por sus diferentes ventajas: sincronía de audio y compatibilidad con Office local y 365, entre otras).
Podríamos seguir desarrollando el tema y mencionando la inaceptable limitación que para una corporación supondría el sandboxing de archivos y la incapacidad para acceder a una estructura de archivos común, pero no creo que sea necesario: este tablet va a ser una de las diferentes propuestas de los OEM a las organizaciones que pueden encontrar ventajas en el formato tablet para algunos perfiles y roles, pero que necesitan plena compatibilidad, sin compromiso alguno, con sus políticas corporativas. Este tipo de equipos van a poner al BYOD en su sitio y, a no mucho tardar, serán un ejemplo de responder a necesidades fundamentales con equipos adecuados y no con lo que dictan las modas marcadas por el márketing (astroturfero, de bloguero pagado, de fanátio pararreligioso).
Las modas vienen y van, pero las organizaciones tienen trabajo que sacar adelante.




3 Comentarios
El tema del BYOD es interesante ya que es tan antiguo como la industria de la computación personal misma.
La edad de oro de la administración centralizada se caracterizaba por las grandes mainframes y microcomputadoras almacenadas en un departamento TI. Los miembros de la organización entregaban a estos departamento el trabajo que tenía que “computarse” y esperar los resultados. Los ejecutivos y trabajadores de organizaciones más avanzadas tenían el privilegio de utilizar terminales, ahorrándose mucho tiempo y caminatas.
A finales de los 70′ con las computadoras personales la cosa comenzó a cambiar. En 1979 nace la primera hoja de cálculos (VisiCalc) con la particularidad de que corría exclusivamente en una computadora personal (Apple II) y le permitía a un ejecutivo o contador realizar rápidamente sus estimaciones e informes sin depender de sacar turno en el departamento TI o las aplicaciones e información accesible desde su terminal.
Como los departamento TI rechazaban este nuevo agente anarquico muchos ejecutivos compraron sus propias computadoras personales y las llevaban a escondidas a sus oficinas. Nació el BYOD y cambio el funcionamiento de las corporaciones para siempre. Se perdió en seguridad y control (nunca se volvió a la edad dorada mitificada por IBM) pero se gano en productividad e innovación. Muchas organizaciones pudieron adaptarse a cambios del mercado más rápidamente y ser más innovadoras.
IBM finalmente se adapta a este cambio en las organizaciones con su PC y el poderoso Lotus 1-2-3. Pero esa primera generación de PC IBM, dejando de lado de que eran compradas por las organizaciones en vez del BYOD, no tenían buenas características administrativas. Prácticamente hay que esperar a principios de la década de 1990 para comenzar ha ver la primera generación de PC “administradas”. El intento de mantener todas las virtudes de las computadoras personales a la vez de recuperar algo del control y administración centralizada de los departamentos TI de antaño (ya que los departamentos TI de la era PC, PC+ y PostPC también cambiaron cualitativamente respecto a sus antecesoras). Pero nunca volvió a ser igual porque esas computadoras tienen sus propios procesadores y memorias donde pueden almacenar y correr sus propias aplicaciones y acceder a contenido propio. El factor anarquico sigue allí porque es inherente a esta tecnología.
¿Qué quiero decir con todo esto? que BYOD no necesariamente es malo. Tiene sus costos en seguridad y administración pero también puede funcionar como un elemento de innovación en la organización.
Yo, de hecho, me siendo parte del movimiento BYOD. Soy el único con una tabletPC convertible en la organización donde trabajo y podría relatar muchas historias sobre las ventajas competitivas que eso ha proporcionado a mí persona y a la organización para la que trabajo. Si fuera por el departamento TI de mi organización yo utilizaría una PC de escritorio administrada o, con suerte, una pesada notebook 15″. Seria mucho menos productivo así y me pregunto cómo podría haber resuelto algunos desafíos que presente en el pasado.
El BYOD en la informática, con sus defectos y virtudes, vino para quedarse en las organizaciones. Y siempre será un elemento de naturaleza anarquica que generará dolores de los departamentos TI. Pero también tiene sus virtudes. La cuestión es combinan estos factores de forma de que los pros supere a los contras y contribuyan al desarrollo de la organización.
Una de las virtudes de Microsoft es que ha sido tanto uno de los mayores beneficiarios de la tendencia BYOD, como uno de los que mayores esfuerzos ha hecho para hacer felices a los departamentos TI. No se puede decir lo mismo de otras empresas más despreocupadas sobre las necesidades de las organizaciones y sus departamentos TI.
Buen movimiento por parte de Lenovo.
Espero grandes cosas de Lenovo para este año próximo.
Respecto al uso corporativo, hay soluciones bien pensadas desde el punto de vista de la seguridad como el BlackBerry con la que incluso se puede acceder al correo y servicios corporativos del teléfono BlackBerry desde el Playbook a través de BlackBerry Bridge y, una vez desconectado, todo desaparece del Playbook.
Lo que no está tan resuelto es lo de las aplicaciones Win32, salvo que se recurra a la virtualización, en cuyo caso igual da el dispositivo que se utilice.
Un factor que da prevención sobre los tablets y su posible moda pasajera es la casi nula atención que ha recibido el playbook de RIM. Por más que RIM haya cometido errores con él de diverso tipo, es un dispositivo mucho más apropiado para las corporaciones y su seguridad que el iPad.
Da que pensar, la verdad.