Ése es el título de un post corto pero jugoso de Ars Technica. El IFA de este año está mucho más cargado de novedades que nunca, principalmente por los preanuncios de equipos con Windows 8 y Windows RT y smartphones con Windows 8 phone. Y los primeros equipos anunciados con demostraciones reales de Windows 8 (Samsung, Asus, HP, Lenovo), animan a la conclusión con la que titulamos este post
Como hemos visto en nuestras reviews anteriores, una de las ofertas iniciales más llamativa va a ser la de los modelos transformer: tablets x86 ó ARM con teclados conectables que contienen una batería extra y más puertos de expansión. De hecho, se trata de un formato que se estaba desperdiciando, dado que sólo se empleaba en Android y, hasta la fecha, el S.O. del robot verde carece de oferta adecuada de aplicaciones de productividad y corporativas. Esto no es un fallo en absoluto, porque Android es un S.O. orientado primariamente al usuario final. Pero, si no es un fallo, sí es un hecho. O bueno, fallos sí que hay: Manda carallo que, a finales de 2012, el cliente para Google Drive (antiguo Google docs) siga siendo en Android tan lamentable e inferior a la experiencia que ofrece en un navegador en Windows, Linux o imagino que en OSX.
Si windows 8 es plenamente compatible con las aplicaciones Win32, Windows RT va a incorporar una versión de Office y un navegador completo. El formato transformer


Es altamente probable que los OEM más conocidos atraigan mucho la atención en otoño-invierno con este tipo de equipos que, en teoría, ofrecen lo mejor de los dos mundos: tablet para consumir contenidos y usarlos en movilidad, dock de teclado para productividad y que el trabajo salga adelante. Además, las marcas son conocidas por el gran público, y este reconocimiento de marca suavizará la decisión hacia un producto con dos innovaciones críticas: interfaz metro y formato transformer.
Así las cosas, los OEM se pueden encontrar en una situación desagradablemente familiar para ellos: su producto puntero se parece demasiado al producto puntero de la competencia, y el usuario sin conocimientos técnicos suficientes pasará un mal rato comparando algo más que los precios. Eso, a su vez, facilitaría la competencia de precios hacia abajo, en una repetición más de las curvas de adopción excesivamente rápidas y que dejan a los fabricantes con márgenes reducidísimos (razor-thin, que dicen los anglos).
De acuerdo, estoy simplificando. Hay marcas y/o modelos premium, con márgenes mucho más generosos. Sony es un ejemplo clásico, como también lo es la familia de equipos corporativos de Lenovo, las series envy de HP y algunos casos más. Los márgenes son más generosos para las marcas en estos casos, porque el usuario está dispuesto a pagar el extra que le va a proporcionar tanto distinción como componentes de máxima calidad y prestaciones.
El problema de nuestro tiempo es que el consumidor tiende a una categoría única de cara a accionistas, analistas y hasta fabricantes. Si un producto no vende por millones, es un fracaso o, al menos, no ha obtenido un éxito suficiente. Pese a que pueda tener una demanda establecida, y estar en el punto de mira de determinados profesionales, eso no cuenta de cara a evaluar el impacto del producto en el mercado.
Los comentaristas y el gran público se van a ver atraidos hacia la miel de los nuevos formatos y equipos. Lo que queda de 2012 va a contemplar, con toda seguridad, un fuerte atractivo y una sólida demanda de estos equipos. Y con todas las lecciones aprendidas y la preocupante situación económica (algún OEM pasa por un momento realmente malo, y puede haber sorpresas desagradables), parece obligado buscar que el nuevo producto estrella se distinga lo máximo posible de los demás.
La marca no es una opción. En nuestros días sólo hay una marca cuyo márketing es una amenaza para la presunta capacidad analítica del consumidor que busca un nuevo equipo. Si no es la marca, y si el precio es un problema a medio y largo plazo (como acabamos de ver arriba), ¿Qué queda?
Tamaño: por más que 11.9″ sea un tamaño equilibrado para la portabilidad, quedan sin atender otras demandas: las de equipos más pequeños, como los primeros ASUS EEE (recordemos su exitazo), y las de equipos mayores. Habrá quien preferiría un equipo con pantalla pequeña, realmente portable, al que conectar un teclado de tamaño mayor, como lo que hizo samsung con un primer galaxy tab de 7″. Y habrá quien prefiera 13 o incluso 14″, pagando el precio del peso a cambio de disponer de más pantalla sobre la que trabajar.
Lápiz: 8 años no son nada, como dice el tango. Visto el éxito y la atracción que ha logrado el samsung galaxy note, está claro que Jobs estaba equivocado y que el lápiz atrae a cierto segmento del público. No sólo a los viejos amantes de los tablet PC, sino a segmentos mayores (creativos, diseñadores, etc.), para los que la interfaz previa de windows era un freno.
Formato: Hay quien prefiere un formato 4:3 por distintas y buenas razones. A las razones personales, yo añadiría otra más: destaca de forma intuitiva en una estantería llena de equipos 16:9.
El problema trae una solución fácil: destacar de la competencia deriva del hecho de apostar preferentemente por una demanda particular y obviar el jack-of-all-trades, ese equilibrio perfecto demandado con ardor por el consumidor perfecto. Vale, el dinero está más miedoso que nunca y parece que no es momento para los riesgos, pero estamos ante un error de identificación. Lograr ventas de cientos de miles, pero sostenidas, tiene validez. Es absurdo quedarse en un análisis de todo-o-nada, sobre todo porque esos equipos tan similares, a la búsqueda de ese consumidor universal, han logrado espirales de precios descendentes que han dejado los márgenes de los OEM a mínimos sin fondo.
En otras palabras, precisamente estos tiempos de crisis son los que deberían animar a la diferenciación. A que el consumidor distinga al instante entre un equipo y otro, y se sienta atraido por una oferta específica sin romperse la cabeza con specs que sólo nos interesan a los que estamos al cabo del tema.
Por ejemplo, ¿A qué esperan Lenovo y Samsung para resucitar sus teclados mariposa y acordeón?


Los cito a modo de ejemplos, claro. El primero, un clásico a reinventar. El segundo, un ejemplo de tablet con teclado enorme y plegable en tamaño phablet. Pero vaya, lo esencial es que, en la nueva era Windows 8, y aunque fuera sólo para evitar las espirales de precios descendentes, los OEM deberían apostar parte de sus novedades a la diferenciación.




4 Comentarios
Un detalle, una tablet híbrida no implica necesariamente que el teclado acoplable incluya batería y puertos adicionales. Hasta ahora sólo las wintablet de ASUS incorporan un teclado tan completo. El resto a anunciado teclados con touchpad sin nada adicional, ni puertos ni baterías.
El teclado de ASUS aparentemente agrega 100 dólares a sus wintablets por lo que cabe esperar que los teclados de otras tabletas sean algo más económicos.
Dejando de lado este detalle, creo que teclados más complejos (como los ejemplos de Samsung e IBM que menciona) agregan costos de producción y fragilidad que no necesariamente contribuyen a mejorar los margenes de ganancias (no todo aumento de costos se traslada automáticamente a un aumento del precio al consumidor final). También pueden agregar más grosos y peso en unos productos que tratan de ser lo más delgados y livianos posibles. Veamos, por ejemplo, la nueva VAIO Duo 11 que termina siendo relativamente gruesa y pesada, más que adecuada como ultrabook pero no estoy tan seguro que atraiga a quienes buscan tablet compactas y livianas (salvo que, como yo, vengan de tabletpc de 2 Kg.).
En fin, no estoy tan seguro de que los teclados en todas sus formas y colores contribuyan a aumentar las ventas. Para mí, es al contrario. Creo que diseños simples, delgados y livianos son mejores. Luego se los puede “vestir” con fundas, teclados externos, soportes, etc., etc., etc. que permitan adaptarlos a las necesidades particulares de cada uno. Después de todo, esto también es una virtud del iPad y toda la industria de accesorio que ha crecido alrededor del mismo, desde teclados pequeños hasta fundas que permiten su lanzamiento desde miles de metros de altura, pasando por teclados ergonómicos, soportes para automóviles y bandas musicales.
Creo que el factor de venta diferencial de las wintablet frente al resto de las tablet se encuentra en el software. La promesa de poder utilizar las mismas aplicaciones y periféricos que cualquier otra PC e, incluso, almacenar todo el contenido de una PC tradicional. Y todo esto se tenga, o no, acceso a la red. Es decir, la promesa de una computadora personal de propósitos generales sin concesiones en cuanto a aplicaciones, en cuanto a periféricos, en cuanto a contenido compatible y en cuanto a la red. Disponer de una importante variedad de puertos estándares contribuye a esto.
Usted aborda el tema de la diferenciación de las diferentes wintablets entre si. Aquí lo veo muy difícil. El prestigio de las marcas no solo depende de vender productos de calidad con características innovadoras. También dependen de un buen servicio pre y post venta.
En Argentina Samsung gano prestigio en la década de 1990 ofreciendo productos económicos de calidad y que no se rompían nunca. Ahora Samsung inauguro su primera tienda para vender directamente a sus consumidores. Algo que también hacía Sony y, creo, Nokia (que también tiene fama de irrompible). Mientras tanto, Dell y HP aún ofrecen un servicio técnico a escala nacional con generosas garantías sin costos adicionales para el consumidor.
Eso puede ser tanto o más importante que vender una wintablet híbridas. Yo prefiero una wintablet “desnuda” con una generosa garantía. Después la vestiré según mis necesidades particulares.
De acuerdo: es mi sesgo. Pero no invalida el argumento principal: cuanto más sepan diferenciar el diseño de los productos, más huirán los OEM de la espiral descendente de precios.
La llegada de Windows 8 y Windows RT promete amplia variedad de formatos para distintas necesidades, y cubrir un segmento de productividad y creatividad al que Android no acababa de llegar (a la vista está, vaya). Lo que no tiene sentido es que el mismo formato y diseño convenga a todo el mundo.
Es verdad. Hasta ahora parece que todos se han enamorado de la idea de presentar “ultrabook hibrídas” que en lo único que se diferencia es en cómo expresan su hibridismo (deslizando, acoplando, volteando, enfundando, etc.). Luego toda comparten características y funcionalidades similares.
La mayor distancia esta entre aquellas en donde el teclado esta integrado (Toshiba, Sony y Dell) y aquellas en el que el mismo termina siendo una opción (ASUS, HP, Samsung, Microsoft, etc.). Todo lo cual merecería un análisis de costo-beneficio comparativo en un artículo independiente.
Finalmente hay muy pocas wintablet puras que después el consumidor “viste”, configura o adapta según sus gustos y necesidades. Lo cual, obviamente, implica ofrecer una gran variedad de accesorios que aún no existe o es reducido.
¿Es la única forma de diferenciarse? pues bien, Microsoft ya anuncio una familia de accesorios interesante para sus Windows Surface. Por lo que también aquí tenemos algo que necesita e invita a ser vestido.
Pero no es este el caso que me ha parecido más interesante hasta ahora. la empresa que ha realizado un anunció más diferenciador ha sido Dell. Su novedad es que anuncia un producto no sólo dirigido a consumidores, sino también a las empresas, sus empleados y los prosumers enamorados del BYOD. Esto es particularmente interesante porque la diferenciación no pasa por el hibridismo (aunque este también esta presente), sino por el software, la administración y la seguridad en ambientes corporativos.
Por cierto, hasta ahora no todos anuncian stylus, así que este también es un factor de diferenciación. Hay híbridos con stylus e híbridos sin stylus. Habrá que ver cómo se refleja esto en los precios.
Cambiando un poco de tema. Un punto importante en la mayoría de estos híbridos es que se presentan a sí mismos como “ultrabook” y tratan de no mencionar la palabra “tablet”. Creo que es una decisión inteligente y trascendental. Cambia el foco de debate.
El “ultrabook” más vendido es el Apple Macbook Air por lo que el hibridismo pasa a ser el principal factor diferenciador respecto a estas. Compararlos con otras tablet (sean con Android o iOS) pasa a ser un error. La pregunta pasa a ser ¿cuánto más valor obtengo por el dinero de la ultrabook más vendida?
Yo estoy desalentado porque todavía no he visto nada fuera del Surface que me haya atraído. Casi todo está bajo lo que era el concepto UMPC o ultranotebook. Me interesa más los RT. Creo que ahí es donde veremos un abanico de innovadores diseños.